I
Aquí otra vez, 03:09 AM el silencio se apodera de los ruidos, mi respiración onda, mis manos frías y temblorosas son la única contaminación de sonidos en esta noche, me llamo criss o así me dicen, en realidad es cristal un poco fuera de lo común dicen algunos, por mi parte creo que me da igual el llamarme Ana, rosa, maría o solo criss después de todo lo decidieron por un desinteresado juego de cara o sello, entonces quede con el poco común cristal, hija única después de una perdida, ellos no lo superan y sé que no aguantare un año más cuando mi mamá recuerde nostálgica su quinto cumpleaños soy un tanto cruel pero fue un accidente, supongo que algo así siempre tiene posibilidades de suceder, mi madre se llama Ann es un tanto rígida para todo, y colapsa fácilmente, mi padre se llama Andrés ambos son un adictos a sus trabajos y la poca relación que sostengo con ellos es un tanto distante la verdad no recuerdo la última vez que desayunamos juntos. Tengo 18 años actualmente soy estudiante de nada… estoy en medio de la típica frustración adolecente, el no saber decidir que quiero hacer mañana, un mañana que puede cambiar mi existencia para siempre, aquella que me puede hacer infeliz por el resto de mi vida, me gusta la triste rutina que muchos odian, creo que es por esto que las decisiones giratorias de tiempo y espacio me causan el horroroso pensamiento existencial en el que tiendo a perderme en las noches de insomnio, noches como esta.
Mi mejor amigo, el juaco me agrada su manera técnica de explicar todo, convierte cada respuesta en un gran, gran mundo. Una vez dijo que éramos amigos por lo diferente que podíamos llegar a ser, dice que siempre estoy observando todo, gestos, movimientos, yo diría que me fijo en los detalles, esos que muchos suelen ignorar, por el contrario el habla, dice lo que nadie se atreve, creo que es lo que más admiro de él, somos amigos hace unos siete años quizás un poco más. Siempre nos juntamos en la plaza de los avellanos ahí hay unos árboles inmensos y cuando es temporada jugamos a arrojar los frutos a un pequeño pantano que está cerca, el que los arroja más lejos gana y el que no pues nada, solo pierde.
II
Domingo detesto ese día, mi ánimo decae y es cuando mi madre aparece y me manda a comprar, al salir de casa vi un camión de mudanza estaba descargando en la puerta de la casa que abandonaron los Rodríguez, ellos siempre van y vienen. Dos hombres de la mudanza bajaban unas cajas oscuras y también un baúl que tenía unos puntitos de pintura roja dispersos, estaba tallado en uno de sus costados y me pareció muy lindo, parecía muy pesado se notaba el esfuerzo que ponían en sus rostros al levantarlo, entonces vi a la violeta mi gatita que se escabullía al jardín por la ventana de mi casa, deje de mirar la mudanza de los nuevos vecinos y fui a dejar a la violeta a mi cuarto, odio olvidar las cosas aunque me ha estado pasando muy seguido, entonces me dirigí hacia la cocina y le pregunte a mi mamá que me había encargado, ella dijo con tono de pregunta obvia “¿y todavía no vas?” mientras lo escribía irónicamente en un papel vi que agrego unas cuantas cosas, ponlo en tu bolsillo para que no lo olvides dijo con tono de regaño, creo que estaba de malas porque ni la violeta se le acercaba. En mi casa el ambiente pesaba y olía a discusión así que me fui a dar una vuelta a la solitaria plaza, era como si el juaco y yo fuéramos los únicos que la visitábamos y como si nos hubiéramos citado nos encontrábamos los dos en el lugar de siempre, ahí estaba él, con camisa a rayas y pantalones oscuros, acostado en el pasto mirando el cielo posiblemente jugando a contar las aves que pasaban, siempre lo hacemos, es una de las pocas cosas que tenemos en común, entonces me acerque y le dije, ¿cuántos van? Sesenta y tres, dijo muy relajado, entonces asumí que llevaba por lo menos unas dos horas ahí tirado, nos quedamos contando un poco más mientras le decía lo de los nuevos vecinos, callamos un momento para no perder la cuenta, luego dijo, ¿vamos a ver quiénes son? Entonces fuimos disimuladamente a sentarnos a la vereda del frente de la casa, el juaco dijo que como espías nos moriríamos de hambre, lo cual me causo risa ya que él dijo que nos sentáramos ahí.
III
La mayoría de las cajas decían frágil pero aun así ese hombre no tenía ningún cuidado especial con ellas, el juaco quería ver como se le caía una caja pero a pesar de todo no tiro ninguna, ahí había una señora su apariencia era un poco nerviosa estoy segura que ella solo quería cruzar la calle y decirnos: ¿y ustedes que están mirando? pero no fue así, aunque ya podía imaginarme al juaco gritándole que la calle era totalmente publica. Comencé a sentirme extraña estando ahí sentada aunque él estaba de lo mejor con el sol en la cara, al rato llegaron unos hombres con vestimenta bastante formal, se pararon justo fuera de la casa llamaron a la señora y comenzaron a hablar con ella, esa mujer definitivamente tenía un gran problema de tolerancia por que pasaron unos segundos y les estaba gritando, no sé porque pero ella estaba muy exaltada, comenzó a mover las manos nos señalo dos veces, y sonreí tontamente cuando nos miraron, no sé de qué hablaban, pero les decía con un fuerte tono, ”les dije que la niña está bien” entonces con el juaco preferimos alejarnos esta vez sí con mayor disimulo. Que mujer más rara decía él mientras yo pensaba a que niña se refería, y como si me leyera la mente dijo, quizás es su hija o alguna nieta, el juaco seguía diciendo que la señora era bastante gritona a mí me pareció que quería terminar con todo para enterrarse entre sus paredes y no salir nunca más. Pasaron dos días y parece que de verdad esa señora estaba literalmente encerrada en su casa porque no se le había visto ni una sola vez, entonces el sonido de la puerta interrumpió mis pensamientos ¡el juaco en mi puerta! eso si que era extraño creo que era la primera vez que me visitaba en mi casa me tomo de la mano y me saco a la calle, me pregunto si habían estado en mi casa, quienes de que hablas, ellos dijo con tono agitado los hombres que vimos el otro día, no los he visto y a la señora tampoco, criss estuvieron en mi casa debieron vernos en la vereda del frente cuando ellos la visitaron, me preguntaron dónde estaba la niña y la mujer creen que sabemos algo me preguntaron por ti, desde cuando conocemos a esa mujer, criss esa mujer desapareció hablan de secuestro, dicen que se llevo a la niña. Con todo lo que me dijo el juaco yo estaba realmente impresionada, sin palabras, aun no comprendo qué es lo que tenemos que ver con esa mujer, entonces recordé que nos señalo cuando estaba disgustada hablando con ellos, estoy comenzando a preocuparme el juaco estaba nervioso y esos tipos aun rondaban la casa de la mujer, pero disimuladamente parecía que también nos vigilaban a nosotros. Voy a ver qué pasa dijo el juaco con voz decidida, quise decirle si lo acompañaba pero él se adelanto a tomarme del brazo para no ir solo. A paso tímido llegamos donde esos tipos pero antes de que el juaco abriera la boca uno de los hombres nos dijo que tenían que hacernos unas cuantas preguntas no recuerdo el instante en el que paso todo pero ahí estábamos en el interior de la ex-casa de los Rodríguez con esos hombres en el frente, mostraron sus placas y procedieron a hablar, el hombre alto no le quitaba los ojos de encima al Juaco y el otro tipo muy cortésmente pregunto mi nombre mientras un tercero anotaba en una libreta color azul, Cristal Andrade le respondí con voz firme parece que al juaco ya le habían preguntado todo, yo no podía ocultar muy bien mi incredulidad ante la situación, preguntaron todo lo que pudiera saber de esa mujer aunque mis respuestas no sirvieron de nada porque simplemente no sabía nada de ella, el hombre de la libreta susurro al oído del oficial que estaba al lado del juaco, entonces este dijo; miren chicos les explicaremos lo que sucede, la señora Claudia del rio vino a vivir a esta casa con su ahijada romina Vergara de 7 años luego de la lamentable muerte de los padres de la pequeña; el problema es que nadie vio a la niña junto a ella en ningún momento el juaco buscando posibilidades dijo, pero quizás estaba con algún familiar, fue cuando el tipo de la libreta azul le dijo no había nadie, su familiar más cercano era un tío que en ese entonces se encontraba en Alemania, el que había intentado ponerse en contacto con la niña este último tiempo y al no conseguir una respuesta hizo la denuncia el día de ayer, ningún otro familiar, ese día.. Continuó el oficial que aun no le quitaba esa mirada acusativa al juaco, en el que hicimos una visita de rutina la señora del rio estaba cambiándose de casa nos dijo que ustedes habían visto a la niña que había estado jugando afuera, es por esto que están ustedes aquí ahora, imposible dijo el juaco comenzaba a molestarse, esa mujer no estaba con ninguna niña, yo afirme su respuesta, ya sabemos eso dijo el hombre que intentaba ser amable, pueden retirarse dijo uno de los oficiales, nos verán por aquí estos días, si ustedes tienen algún tipo de información sobre la señora del rio agradeceríamos que nos la comunicaran, si dije con aire de intriga, ese día fue de locos, todos los vecinos se preguntaban entre ellos que estaba pasando, por qué la policía estaba entre nosotros intentando sacar información interrogaron a casi todos los vecinos, y ahora nos miraban extrañamente, solo caminamos hasta la plaza y plasmados seguimos conversando el tema que aun nos daba vueltas en la cabeza se hizo tarde y con el juaco decidimos volver a nuestras casas pero ambos aun estábamos pensando en esa niña. Al otro día aun se veían a los policías dando vueltas por las casas aunque el tumulto disminuía poco a poco, entonces comenzaron a empapelar las calles con la foto de la pequeña romina que permanecía desaparecida junto a esa horrible mujer.
IV
Había algo muy extraño en todo esto según los oficiales la niña tendría que haber pisado la casa fue cuando mi mente comenzó a recrear imágenes, qué paso con esa mujer, una persona no puede desaparecer de un momento a otro sin dejar ningún rastro, comencé a recordar ese domingo paso a paso y no vi a ninguna niña o quizás sí y lo estoy ignorando?, sé que últimamente he estado olvidando cosas pero son solo “pequeñas cosas” suelo fijarme muy bien en la gente estoy segura que recordaría a esa niña y la verdad veo las fotos por la calle y no se me asemeja a nadie. Intente olvidar el tema pero mi mente se apodera de mis pensamientos no puedo dejar de imaginarme a esa señora, la veo por todas partes y no es solo porque las calles están tapizadas con su cara, mi mente divaga y se ahoga con pensamientos extraños, ya era tarde pero ahí está la violeta rasguñando la ventana para salir igual como ese día… Inmóvil comencé a recordar otra vez, el baúl se introduce en mis pensamientos con sus pintas rojas y su confuso tallado, pero la violeta seguía con su algazara, corrí hacia el teléfono e impaciente llame al juaco pasaron tres minutos y el estaba en mi puerta, Joaquín acompáñame tenemos que ir a la casa de la señora del rio, el juaco estaba impactado creí que ya habías terminado con lo de esa señora tenemos que dejar que ellos se ocupen de eso, si juaco ya se pero tengo que decirles lo del baúl, me miró con miedo no entiendo me dijo yo tampoco entendía bien pero aun así quería saber era uno de esos arranques de presentimientos que sinceramente ni yo sé que es lo que significan realmente, todas las noches permanece una patrulla fuera de la casa, ahí estaba uno de los hombres de ese día, era el que tenia la libreta azul le dije que tenía que entrar el oficial negaba con la cabeza no pueden dijo, la casa ya está registrada no se encontró nada, está ahí tienen que encontrarlo la caja de madera ese baúl tiene que estar, el oficial se negaba aun más mientras mi miedo crecía el juaco estaba tan rígido como un árbol y por primera vez no decía absolutamente nada, un hombre toco el hombro del oficial déjalos entrar, era el otro oficial el único que siempre intento ser amable con nosotros. Era cierto, el baúl no estaba por ningún lugar pero yo lo vi lo llevaron dentro de la casa y todas las casas de estos alrededores están construidas de la misma forma cada cuarto en el mismo lugar así que entrar a esa casa era como entrar a la mía pero con muebles muy distintos a los que habían en mi casa, el entretecho grite, buscaron en el entretecho confundidos me miraron atentamente no hay ningún entretecho en esta casa, corrí hacia el cuarto del fondo ahí en esa esquina debía estar pero no había nada imposible todas las casas tienen uno ahí, el oficial se acerco alzó la mano y golpeo fuertemente y se desprendió un pedazo de material ligero entonces se descubrió la selladura del entretecho oculto, echaron abajo la puertecita de un metro de alto, los policías atónitos descubrieron el baúl aquel que me impacto desde el primer momento en que lo vi, el juaco estaba ayudando a ponerlo en el suelo mientras yo derrumbada en un rincón respiraba hondo mientras mis manos frías temblaban y mi mente imaginaba sin parar, era como si los oficiales hubieran olvidado que estábamos ahí entonces no se preocuparon por nosotros y procedieron a forcejear la tosca cerradura. El juaco retrocedió y me tomo la mano para sacarme del lugar no quería presenciar ese momento y no dejaría que yo lo hiciera, la verdad pienso que fue la mejor decisión, en cuestión de segundos se lleno de policías y también había una ambulancia aunque sé que para ese entonces los médicos no hacían falta, el cuerpo de la niña yacía frio y ensangrentado en aquel escalofriante baúl mientras el rastro de la mujer permanecía perdido en algún triste lugar de este lamentable infierno disfrazado de mar y tierra mojada.
FIN
(FDA) TOMOE